La iniciativa, conocida como “Ley Joaquín”, recibió el respaldo de la Cámara alta luego de haber sido aprobada previamente en Diputados. Fue impulsada por la familia de Joaquín Stefano Gatto, el adolescente de 12 años que falleció tras ser aplastado por un arco de fútbol que no estaba correctamente sujeto al suelo durante un campamento en Neuquén.
La nueva normativa establece controles obligatorios sobre la instalación y fijación de arcos de fútbol, aros de básquet, postes, juegos infantiles y otras estructuras recreativas en clubes, plazas y establecimientos educativos de toda la provincia de Buenos Aires.
Además, las instituciones deberán implementar planes de inspección y mantenimiento periódico para verificar el estado de estos elementos y reducir los riesgos de accidentes.
La ley surgió a partir del reclamo de la familia de Joaquín, que luego de la tragedia impulsó una campaña para promover cambios en las medidas de seguridad y evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir.