El secretario de Seguridad de General Pueyrredon, Rodrigo Goncalvez, aseguró que las próximas horas serán las más complejas del temporal que afecta a Mar del Plata y explicó que la principal preocupación ahora pasa por el fuerte viento y el comportamiento del mar.
“En este momento de la mañana la situación está relativamente normal, pero esperamos que en las próximas horas el viento empiece a ser protagonista”, afirmó el funcionario municipal.
En ese marco, justificó la decisión de suspender las clases en todos los turnos de este viernes y advirtió que el fenómeno continuará también durante el sábado.
“Vamos a tener no solamente el día viernes sino también el sábado con un pronóstico adverso para Mar del Plata y toda la costa bonaerense”, sostuvo.
Según explicó Goncalvez, el evento meteorológico comenzó el miércoles con una etapa marcada por lluvias intensas y anegamientos, aunque ahora el foco está puesto en las ráfagas previstas por el Servicio Meteorológico Nacional.
“Sin duda lo más serio y preocupante es lo que viene, que tiene que ver con el viento y un comportamiento mareológico que también puede ser extremo”, señaló.
Además, indicó que el Municipio ya trabaja sobre más de 100 reclamos vinculados a caída de árboles, postes y cableado, por lo que buscan reducir la circulación para facilitar las tareas de emergencia.
“El intendente decidió resguardar no solamente a la comunidad educativa, sino también dar menos tránsito en una ciudad donde necesitamos todas las posibilidades de circular libremente para responder a las eventualidades”, explicó.
Entre las recomendaciones oficiales, pidió evitar salir si no es necesario, asegurar objetos susceptibles de voladura y extremar precauciones en zonas costeras.
“Si vivo cerca de la costa y tengo elementos que pueden volarse, hay que sujetarlos. Y si no tengo necesidad de salir, mejor no hacerlo”, remarcó.
Consultado sobre un posible “toque de queda meteorológico”, Goncalvez descartó restricciones de ese tipo, aunque insistió en la necesidad de evitar actividades recreativas y deportivas durante las próximas horas.
“No es un toque de queda. Es una recomendación para que todas aquellas actividades deportivas y educativas no se lleven adelante y para tener el cuidado necesario durante el sábado y parte del domingo”, expresó.