El Gobierno avanzará desde el 1 de abril con la puesta en funcionamiento de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), en el marco del proceso de reorganización del sistema de salud militar establecido por el Decreto N.º 88/2026.
La implementación se da tras el cumplimiento del plazo previsto en el plan de transición, mientras el nuevo directorio desarrolló en las últimas semanas una agenda de trabajo con las tres Fuerzas Armadas para relevar necesidades y coordinar el nuevo esquema de atención.
El modelo de la OSFA estará orientado al ordenamiento, la eficiencia y la sustentabilidad, con una serie de medidas destinadas a mejorar el funcionamiento del sistema. Entre ellas, se destaca la implementación del Plan Integral de Prestaciones (PIP), el fortalecimiento de controles sobre prácticas médicas, la optimización en la compra de medicamentos y la simplificación de estructuras administrativas.
En paralelo, continúa el proceso de transición desde el IOSFA, que incluye la adecuación de sistemas, la coordinación con prestadores en todo el país y la separación operativa entre afiliados de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas de Seguridad.
A partir de abril, los afiliados de las Fuerzas Armadas pasarán a ser atendidos por la OSFA, mientras que quienes pertenecen a las fuerzas federales de seguridad seguirán bajo la cobertura del IOSFA hasta completar la transición.
Desde el Gobierno señalaron que durante este proceso no será necesario realizar trámites y que se garantizará la continuidad de las prestaciones para todos los beneficiarios.
Además, se prevé el ingreso progresivo de recursos provenientes del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, lo que permitirá avanzar en la regularización de pagos a prestadores y proveedores.
En cuanto a los bienes del sistema, se indicó que el patrimonio del IOSFA —incluidos inmuebles como hoteles, complejos vacacionales y centros recreativos— pasará a la órbita de la OSFA, aunque se mantiene en análisis con las Fuerzas Armadas la posibilidad de redefinir su administración.