Este lunes se retoma en Río Gallegos el juicio oral por el hundimiento del ARA San Juan, con nuevas audiencias centradas en analizar las condiciones técnicas en las que partió la nave en 2017.
Durante la semana declararán más de veinte testigos, entre ellos especialistas que brindarán detalles sobre las reparaciones de media vida realizadas dentro del Programa de Submarinos y los trabajos de mantenimiento previos a su salida desde la Base Naval Mar del Plata.
La fiscalía sostiene que el submarino zarpó con deficiencias importantes, como un retraso de 26 meses en tareas obligatorias de mantenimiento y fallas que habrían persistido tras su reparación en 2015. Según esta hipótesis, esas condiciones incrementaron el riesgo operativo y derivaron en el ingreso de agua al sistema de baterías, lo que habría provocado la implosión.
En el proceso están imputados cuatro ex altos mandos de la Armada, acusados de incumplimiento de deberes de funcionario público y estrago culposo agravado por la muerte de los 44 tripulantes. Todos rechazaron las acusaciones y sostuvieron que el submarino estaba en condiciones de operar.
Durante sus declaraciones, algunos de los ex jefes navales negaron haber actuado con negligencia y cuestionaron la falta de pruebas, mientras que otros aseguraron no haber tenido responsabilidad directa en la cadena de mando ni en las decisiones operativas.
En paralelo, el juicio se desarrolla en medio de una disputa por la intervención del Ministerio Público Fiscal, luego de que el tribunal limitara la participación a dos fiscales. El organismo presentó un recurso al considerar que se afecta su autonomía y se espera una definición de la Cámara de Casación.