La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York resolvió suspender de manera inmediata todas las instancias judiciales vinculadas al caso YPF, en una decisión que favorece la posición de Argentina mientras se analiza la apelación principal.
La medida alcanza tanto al proceso de discovery posterior a la sentencia como a cualquier otro trámite en tribunales inferiores, que quedarán en pausa hasta que se resuelva la cuestión de fondo.
El eje del conflicto continúa siendo el fallo de la jueza Loretta Preska, que condenó al país a pagar una suma cercana a los USD 18.000 millones, resolución que actualmente está bajo revisión.
Desde el Gobierno de Javier Milei interpretaron la decisión como un avance importante dentro de una causa que lleva más de una década y que ha tenido fuerte impacto económico y legal.
En ese marco, destacaron el trabajo coordinado de distintas áreas del Estado en la estrategia judicial, con participación de funcionarios como Sebastián Amerio y el canciller Pablo Quirno.
Con el proceso suspendido, ahora la atención está puesta en la definición de la Cámara, que deberá determinar si confirma, modifica o revoca la sentencia.