La Policía Federal Argentina recuperó en la Ciudad de Buenos Aires 19 documentos históricos originales del siglo XIX pertenecientes a los pueblos peruanos de Huacho y Pativilca, que habían sido incorporados al mercado ilegal de bienes culturales.
El procedimiento se realizó en el marco de una investigación contra el tráfico ilícito de patrimonio histórico, impulsada por el Ministerio de Seguridad Nacional y llevada adelante por la Dirección General de Cooperación Internacional de la PFA.
La causa comenzó en 2024, a partir de una alerta emitida por el Ministerio de Cultura del Perú, que advertía que los documentos habían sido adquiridos de manera ilegal y podrían encontrarse en Argentina.
Durante 2025, investigadores del Departamento de Protección del Patrimonio Cultural de Interpol Argentina identificaron a un sospechoso con antecedentes en la comercialización de material histórico, quien estaría vinculado con las piezas buscadas.
Tras tareas de inteligencia y seguimientos, los agentes detectaron un local comercial en la Ciudad de Buenos Aires frecuentado por el investigado, donde se sospechaba que podían estar los documentos.
Con autorización del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 4, a cargo del juez Ariel Lijo, se realizó un allanamiento en el lugar, donde los efectivos lograron secuestrar los 19 documentos históricos.
Una vez recuperado el material, en febrero de este año se realizó una pericia técnica internacional de forma remota entre especialistas de Buenos Aires y Lima, con el objetivo de verificar la autenticidad de los manuscritos.
El análisis fue supervisado por expertos de la Dirección de Recuperaciones y del Archivo General de la Nación del Perú, junto a representantes diplomáticos de la embajada peruana.
Los especialistas confirmaron la autenticidad y originalidad de los documentos, fechados entre 1866 y 1868, mediante el análisis de filigranas, sellos de agua, estampillas y firmas oficiales.
Además, determinaron que las piezas pertenecen al patrimonio documental del Perú y que habían salido del país de forma ilegítima, ya que su comercialización está prohibida.
Actualmente, los documentos permanecen bajo resguardo en la sede del Departamento de Protección del Patrimonio Cultural de la PFA en Buenos Aires, mientras continúan las actuaciones judiciales por el delito de venta de documentos históricos.