El gendarme Nahuel Gallo habló públicamente por primera vez luego de haber recuperado la libertad tras 448 días detenido en Venezuela. Durante una breve declaración, el efectivo contó cómo atraviesa sus primeros días en el país y describió las condiciones en las que permaneció encarcelado.
“Yo soy Nahuel Gallo. Sé que no es fácil estar acá adelante de ustedes. Yo pedí declarar. He visto muy poco, tengo muy poca información, estoy asimilando todo. Pero fui yo quien pidió un momento para dar mi palabra”, expresó al iniciar su mensaje.
El gendarme señaló que se encuentra bien de salud, aunque continúa realizándose controles médicos desde su regreso. “Estoy tratando de poder reinsertarme en la sociedad. Estoy tranquilo, con familia”, sostuvo.
Gallo relató que estuvo alojado en la cárcel El Rodeo 1, un penal del régimen venezolano al que definió como un lugar extremadamente hostil. “El Rodeo 1 no es muy bueno, es un lugar de muchísima tortura psicológica y no muy grata para contar en estos momentos. Solamente con pensarlo titubeo”, afirmó.
Durante su intervención también mencionó que aún permanecen detenidos al menos 24 extranjeros en ese centro penitenciario. “Ahí no te avisan qué vas a hacer o qué va a pasar. Es incertidumbre y muchos pensamientos sobre lo que va a pasar. Gracias a Dios, tuve mucha fortaleza mental. Mi hijo fue lo único que me mantuvo fuerte”, contó.
Además, describió las condiciones de aislamiento en las que se encontraban los detenidos extranjeros. “No es fácil estar incomunicado, no es fácil haber perdido la libertad injustamente y que te acusen de delitos. Los extranjeros no teníamos visitas ni llamadas. Yo sigo encerrado, hasta que no liberen a los extranjeros del Rodeo yo no estoy libre”, remarcó.
Tras su llegada al país, el gendarme permanece en el edificio Centinela, sede de la fuerza, donde continúa bajo evaluación médica. En ese contexto, expresó: “Esta es mi casa, me siento parte. He defendido a esta institución y a mi bandera. Y me han hecho saber en el estado venezolano que Argentina me ha pedido”.
Aunque evitó dar detalles sobre lo vivido en la cárcel, explicó que todavía no se siente preparado para relatarlo. “No quiero contar las atrocidades que hicieron, no me siento preparado. Pero quería pedirle a todas las organizaciones que no se olviden del Rodeo 1 y de todos los centros penales. No podemos mirar para otro lado”, manifestó.
Sobre el final, compartió una experiencia personal que atravesó durante su cautiverio. “‘¿Por qué sos tan patriota?’, me preguntaban. Yo no me daba cuenta, pero gritaba orgullosamente que soy argentino. Hacía mi bandera derritiendo el jabón celeste y blanco. Era lo único que me hacía sentir en casa. Por eso estoy muy feliz de estar de nuevo en mi patria”, relató.
La declaración se realizó en el edificio Centinela y estuvo acompañado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el canciller Pablo Quirno; y el jefe de la Gendarmería Nacional, comandante general Claudio Brilloni.
Gallo fue liberado el domingo tras más de un año detenido en Venezuela y regresó al país durante la madrugada del lunes. En el aeropuerto fue recibido por su esposa, su hijo de tres años, su madre y funcionarios nacionales, en medio de un fuerte operativo de seguridad.
Actualmente permanece bajo evaluaciones médicas, psicológicas y psiquiátricas realizadas por la fuerza. Una vez finalizados esos estudios, podrá definir si regresa a su domicilio o se instala junto a su familia en Buenos Aires.
En paralelo, desde la Casa Rosada confirmaron que el presidente Javier Milei planea recibirlo en los próximos días y que el Gobierno analiza otorgarle una condecoración oficial en reconocimiento a su situación.