El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, abrió el período de sesiones ordinarias de la Legislatura bonaerense con un discurso de fuerte tono político en el que criticó al gobierno de Javier Milei y planteó la necesidad de construir una alternativa que trascienda el rechazo al actual rumbo económico.
Durante su exposición, el mandatario sostuvo que “la construcción de una alternativa requiere de mucho más que decir ‘no a Milei’” y afirmó que el desafío es ofrecer un proyecto capaz de entusiasmar a una sociedad golpeada por la crisis. En ese sentido, planteó que la propuesta debe ser “productiva, federal y bien nacional”, con un modelo de desarrollo que priorice el trabajo y la industria.
Kicillof situó su discurso en el marco de las tensiones entre la Provincia y la Nación. Según señaló, el gobierno nacional avanzó con recortes de transferencias, paralización de obras públicas y una fuerte centralización fiscal, medidas que –sostuvo– afectan directamente a las provincias.
“Nos enfrentamos a un Gobierno nacional que recorta transferencias a las provincias, que paraliza obras públicas estratégicas y que se vincula con las provincias a través de la extorsión”, expresó ante la Asamblea Legislativa.
El gobernador también hizo referencia a la situación económica y responsabilizó al rumbo nacional por el deterioro de distintos indicadores. “Esta crisis tiene una causa central: el programa económico del Gobierno nacional”, afirmó, y aseguró que la política de ajuste provocó cierre de empresas, caída del consumo y pérdida de empleo.
Entre los datos mencionados, indicó que las ventas minoristas y en supermercados están diez puntos por debajo del año anterior, mientras que en mayoristas la caída alcanza el 20%. También señaló que el consumo de alimentos básicos como leche, carne, frutas, verduras y yerba mate se encuentra en niveles históricamente bajos.
En relación con el sistema financiero, sostuvo que la morosidad familiar se triplicó en el último año, alcanzando el 9,3% de créditos impagos y un 24,6% fuera del sistema bancario. A su vez, afirmó que desde la asunción de Milei “cada cuatro minutos se pierde un puesto de trabajo registrado”, lo que –según indicó– equivale a 299.600 empleos formales menos.
El mandatario bonaerense rechazó la idea de que el deterioro social sea inevitable y sostuvo que el país puede seguir otro rumbo. “No estamos condenados a esta pesadilla. Hay otro camino”, aseguró.
A lo largo del discurso también defendió el rol del Estado y cuestionó el modelo económico que, según su mirada, impulsa el gobierno nacional. “Aspiran a destruir al Estado porque apuntan a un modelo de primarización productiva y precarización laboral”, advirtió, y sostuvo que esa orientación pone en riesgo a la clase media y a la estructura productiva del país.
En materia provincial, Kicillof denunció que la provincia de Buenos Aires sufrió una quita de 15 billones de pesos en recursos nacionales, equivalente –según explicó– a un tercio del presupuesto bonaerense. A pesar de ese escenario, afirmó que la gestión provincial continúa con obras, apertura de centros de salud y refuerzo de la seguridad.
En ese marco, defendió el papel del Estado en áreas sensibles como la salud pública. “La motosierra y el abandono del Gobierno nacional están teniendo consecuencias trágicas. Muchos argentinos perdieron la posibilidad de pagarse un medicamento o una consulta”, señaló. Como respuesta, anunció que volverá a enviar a la Legislatura un proyecto para la producción pública de medicamentos, con el objetivo de reducir costos y garantizar el acceso.
El gobernador también se refirió a la seguridad y pidió a los legisladores aprobar una nueva ley para el personal policial, destinada a actualizar el sistema de reclutamiento y la carrera dentro de la fuerza. Además, adelantó que enviará una reforma integral de la Ley de Seguridad Pública, vigente desde hace más de tres décadas.
En educación, Kicillof defendió el financiamiento del sistema público en medio de las tensiones nacionales y anunció que firmará un decreto para garantizar el acceso universal a la sala de 3 años en todo el territorio bonaerense.
Otro de los anuncios fue la puesta en marcha del Régimen Riesgo Cero – SAF Cero, un sistema que calculará las alícuotas de Ingresos Brutos en función de los ingresos reales declarados por cada contribuyente. Según explicó, la medida busca ajustar la recaudación adelantada al nivel de riesgo fiscal de cada caso y fomentar el cumplimiento voluntario.
En el plano laboral, el mandatario adelantó que el Ejecutivo impulsará un proyecto de ley para regular el trabajo en plataformas digitales, que incluirá un registro provincial de trabajadores, seguros obligatorios contra accidentes y mayor transparencia en el funcionamiento de los algoritmos que organizan las tareas.
Hacia el final de su discurso, el gobernador reiteró su convocatoria a construir un proyecto político amplio que enfrente el actual modelo económico. “Todos los que no queremos una sociedad rota, un país fallido, una Argentina de pocos ganadores y muchísimos perdedores, tenemos que sumar fuerzas”, afirmó.
Y concluyó con un llamado a la unidad: “Desde la Provincia de Buenos Aires invito a trabajar por una Argentina que no se arrodille, que no se entregue, que no se rinda y que no se divida”.