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El Senado convirtió en ley el acuerdo Mercosur–Unión Europea

Por Redacción

Jueves, 26 de febrero de 2026 a las 09:00

Después de 26 años de negociaciones, el Senado de la Nación aprobó el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, que ahora deberá atravesar el proceso de promulgación y reglamentación para entrar plenamente en vigencia.

La votación arrojó 69 votos afirmativos, 3 negativos y 3 abstenciones, en una sesión que se extendió por más de cuatro horas y dejó expuestas diferencias políticas, aunque no alteró el amplio respaldo al entendimiento internacional.

Apoyo mayoritario con reparos de la oposición

El bloque de Unión por la Patria acompañó la iniciativa, aunque varios de sus integrantes plantearon cuestionamientos vinculados a la estrategia de inserción internacional del Gobierno y a la ausencia de cláusulas de protección sectorial similares a las negociadas por otros países del bloque regional.

Entre quienes votaron en contra se ubicaron los senadores Juliana Di Tullio, Eduardo “Wado” de Pedro y Cándida Cristina López, todos pertenecientes al espacio peronista.

Durante el debate, el oficialismo defendió el tratado como una política de Estado que atravesó distintas administraciones. El senador Francisco Paoltroni sostuvo que se trata de un paso clave para el desarrollo productivo, especialmente para el interior del país.

Desde la oposición, el chaqueño Jorge Capitanich explicó que su bancada respaldaría el acuerdo, aunque remarcó la necesidad de medidas complementarias que amortigüen el impacto desigual que podría generar en determinados sectores económicos.

Expectativas en las provincias y advertencias económicas

Varios legisladores destacaron las oportunidades que el tratado podría abrir para las economías regionales. La senadora puntana Ivanna Arrascaeta señaló que su provincia busca ampliar mercados para su producción y consideró que el acuerdo representa una herramienta concreta para esa meta.

En contraste, el jefe del bloque justicialista, José Mayans, advirtió que sin un programa de fortalecimiento previo para la industria nacional y las pymes, el país podría enfrentar dificultades para competir, especialmente en el ámbito de las licitaciones públicas internacionales.

Por su parte, la senadora Patricia Bullrich defendió el entendimiento como el resultado de una estrategia sostenida durante décadas y afirmó que una mayor apertura comercial contribuirá a ampliar la libertad económica.

Tensiones reglamentarias y disputa por los tiempos

Más allá del respaldo numérico, la sesión estuvo atravesada por discusiones vinculadas al orden de tratamiento y al momento de la votación. El oficialismo intentó acelerar la definición para sancionar la ley cuanto antes, lo que generó cruces con sectores del peronismo, que reclamaron respeto por el reglamento y el listado de oradores.

El pedido formal para adelantar la votación fue realizado por el radical Maximiliano Abad, mientras que desde otros bloques se objetó la maniobra por considerarla improcedente en ese tramo del debate.

En paralelo, el avance legislativo en Uruguay influyó en el ritmo de la sesión. La posibilidad de que ese país ratificara antes el tratado sumó presión política en el recinto. Finalmente, el Parlamento uruguayo terminó aprobándolo primero, lo que dejó a la Argentina en segundo lugar dentro de la región en completar el trámite parlamentario.

Lo que viene

Con la media sanción ya convertida en ley, el paso siguiente será la promulgación por parte del Poder Ejecutivo, su reglamentación y la continuidad del proceso institucional dentro del bloque regional.

El debate contó además con la presencia del secretario de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, quien siguió las exposiciones desde los palcos de la Cámara alta.

De esta manera, la Argentina formalizó su adhesión legislativa a uno de los acuerdos comerciales más extensos y discutidos de su historia reciente, en un escenario de amplio consenso político, aunque acompañado por advertencias sobre sus efectos económicos futuros.