Personal policial acudió tras un llamado al 911 que alertó sobre un robo en un comercio gastronómico, donde un testigo observó por cámaras a un hombre merodear, romper el ventanal e ingresar al lugar cerrado.
Minutos después, el testigo señaló a un sospechoso que caminaba cerca y coincidía con la descripción, por lo que fue interceptado: tiene 47 años, está en situación de calle y presenta un corte visible en una mano.
En la zona se constató el daño en la reja y el vidrio del local, además del hallazgo de una varilla de hierro presuntamente usada para forzar el acceso y una bolsa con dos botellas alcohólicas sustraídas.
La Unidad Funcional de Instrucción de Flagrancia, a cargo del fiscal interviniente, dispuso actuaciones por robo en grado de tentativa y el traslado del aprehendido a sede judicial.