El radicalismo local realizó su tradicional encuentro anual en Mar del Plata, con un acto en el club Talleres que congregó a dirigentes, intendentes, legisladores y referentes partidarios de toda la provincia de Buenos Aires. La actividad estuvo encabezada por Maximiliano Abad, bajo la consigna “Para influir en la realidad no hay que tener miedo, hay que hablar”, y contó con la apertura de Gustavo Serebrinsky y la dirigente juvenil Rocío Tedesco.
Durante su discurso, Abad planteó la necesidad de fortalecer el partido y construir una alternativa provincial y nacional, y sostuvo: “Para construir una alternativa en la provincia de Buenos Aires necesitamos un partido valiente, capaz y lúcido. Para influir a nivel nacional, hace falta unidad y liderazgo”. También remarcó que el radicalismo debe ser “moderno, representativo, republicano y federal en el territorio”.
El dirigente cuestionó además a la gestión bonaerense encabezada por Axel Kicillof, y reclamó una agenda enfocada en pobreza, desigualdad, inseguridad, defensa de pymes y desarrollo productivo con educación e innovación. En ese marco, afirmó que escuchar a los jóvenes y actualizar la democracia liberal es el principal desafío partidario actual.
En el cierre, convocó a prepararse para gobernar: “Quiero invitarlos a soñar otra vez, pero con un sueño realista: un radicalismo potente, respetado y competitivo que sea protagonista de las grandes definiciones. El momento es ahora”.
También participaron el ex vicegobernador bonaerense Daniel Salvador y el ex intendente de San Isidro Gustavo Posse. Salvador destacó la necesidad de modernizar el partido y priorizar temas como seguridad, empleo y el IOMA, mientras que Posse valoró el trabajo territorial del radicalismo y llamó a construir un frente político amplio que responda a las demandas sociales en toda la provincia.