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Cerró la histórica fábrica Fate y dictan conciliación obligatoria en medio del conflicto laboral

Por Redacción

Miércoles, 18 de febrero de 2026 a las 12:00

La fabricante de neumáticos Fate confirmó el cierre definitivo de su planta ubicada en Virreyes y el despido de 920 trabajadores, una decisión que marca el final de más de 80 años de actividad industrial y generó un fuerte conflicto sindical, político y social.

Los operarios se enteraron de la medida al presentarse a trabajar y encontrar un cartel en el ingreso que informaba el cese total de operaciones. Desde ese momento, varios empleados permanecen dentro del predio junto a delegados gremiales mientras se desarrollan contactos informales y crece la tensión ante la falta de respuestas concretas.

El Gobierno nacional intervino a través de la Secretaría de Trabajo, que dictó la conciliación obligatoria por 15 días, lo que permitió descomprimir parcialmente la situación en la puerta de la planta, aunque el conflicto continúa abierto y sin una solución definida.

Desde el sindicato del sector, su secretario general Alejandro Crespo advirtió que el escenario será prolongado: “Preparémonos para que esto sea largo”, y remarcó que el gremio impulsará todas las medidas necesarias para intentar reabrir la fábrica y preservar los puestos laborales.

En paralelo, el dirigente sindical Rubén Sobrero llamó a realizar acciones de protesta y a movilizarse tras el paro general, mientras que sectores políticos opositores atribuyeron el cierre a la situación económica, la apertura de importaciones y la caída del consumo interno.

La Unión Industrial Argentina expresó su preocupación y señaló que el caso refleja un fenómeno más amplio que atraviesa la industria nacional, marcado por costos elevados, retracción del mercado y competencia externa, factores que —según indicaron— ponen en riesgo la continuidad de otras plantas productivas.

Trabajadores con años de antigüedad describieron el impacto personal de la decisión y denunciaron que no hubo aviso previo, que los salarios se encontraban congelados desde hace más de un año y que la producción seguía activa hasta días antes del anuncio. Muchos señalaron que el cierre los deja en una situación crítica, con escasas posibilidades de reinsertarse rápidamente en el mercado laboral.