Una joven de 23 años es intensamente buscada tras desaparecer durante una práctica de buceo recreativo en aguas de Puerto Madryn, donde participaba de una salida organizada por una empresa especializada junto a otras personas.
El operativo es encabezado por la Prefectura Naval Argentina, que desplegó embarcaciones, buzos profesionales y equipos especiales en la zona del Golfo Nuevo, cerca de Punta Cuevas y del parque submarino donde se realizaba la inmersión.
Los tres buceadores que lograron salir del agua fueron trasladados preventivamente al Hospital Andrés Ísola; dos debieron ingresar a cámara hiperbárica por protocolo de descompresión y otro quedó en observación.
Según explicó el jefe de Salvamento y Buceo, las hipótesis incluyen que la buceadora haya quedado enganchada, haya sufrido pánico por la profundidad o realizado una maniobra incorrecta durante la inmersión a unos 26 metros.
La investigación quedó a cargo del fiscal Martín Cárcamo, mientras continúan los rastrillajes con refuerzos de personal especializado y tecnología de exploración subacuática.