Un hombre de 30 años, identificado como Nahuel Lucas Larroque, murió en la madrugada del domingo tras ser brutalmente agredido en la vía pública, en inmediaciones del boliche “Momentos”, en la localidad de Batán. El hecho ocurrió en una esquina cercana al local bailable, que se encuentra habilitado, y es investigado por la Justicia como homicidio agravado por alevosía.
De acuerdo a la reconstrucción del caso, la víctima intentó intervenir para separar una pelea entre mujeres, entre las que se encontraba la hija de su pareja. En ese contexto, fue atacado por un joven de 18 años, quien lo golpeó hasta hacerlo caer al piso y luego le propinó patadas en la cabeza cuando ya estaba indefenso. Parte de la violenta secuencia quedó registrada en videos filmados por testigos, material que ya obra en la causa.
El ataque y los últimos minutos
Según los testimonios incorporados al expediente, tras un forcejeo inicial, Larroque recibió una trompada que lo hizo caer “en seco” al suelo. Ya en el piso, el agresor regresó y le dio al menos dos patadas en la cabeza, una de ellas en la zona de la sien, provocándole lesiones gravísimas.
La pareja de la víctima relató cómo se desató el ataque: “Y ahí le digo: ‘Lucas, me quiere pegar’. Él da un paso y le pegan una trompada en la nariz y cae en seco al piso”, contó.
Luego describió el momento final de la agresión: “Hay un video que se ve que salgo corriendo a querer agarrar a uno. Ahí le pegan la primera patada. Es la misma persona que le da la segunda patada. Se me zafó y le pegó la última patada, ya inconsciente”.
En medio del dolor, también expresó su indignación por lo ocurrido alrededor: “Todos filmaban mientras Lucas se moría, era lo único que hacían”.
Además, aportó un dato que ahora es analizado por los investigadores: tras la golpiza, al agresor le habrían indicado que se cambiara la ropa, ya que “estaba con un buzo azul y le dijeron que se cambie para que no lo reconozcan”.
Asistencia médica y muerte
El llamado al 107 ingresó a las 6:37. La ambulancia llegó al lugar a las 6:40 y el traslado al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) se concretó a las 6:56.
Larroque ingresó con traumatismo de cráneo severo, pérdida de masa encefálica y asistencia respiratoria, con pronóstico reservado. Falleció horas después, pese a los esfuerzos médicos.
La autopsia determinó que la muerte se produjo por un paro cardíaco como consecuencia de una hemorragia intracraneal, provocada por múltiples traumatismos en la cabeza.
Imputación y causa judicial
El agresor permanece detenido e imputado por el delito de homicidio agravado por alevosía, con intervención del fiscal Leandro Arévalo. Además, una mujer fue demorada durante el procedimiento por entorpecer el accionar policial.
Sobre la figura legal aplicada, el fiscal explicó públicamente: “La alevosía tiene la característica de matar cuando la víctima está indefensa, cuando voy a dar muerte a alguien sabiendo que no se puede defender”.
La investigación continúa en curso, con análisis de testimonios, registros fílmicos y pericias, y no se descartan nuevas imputaciones a medida que avance la causa.