El Partido Justicialista de Mar del Plata tendrá elecciones internas para renovar su conducción, en una instancia que aparece como determinante para el proceso de reordenamiento político del peronismo local. La contienda, prevista para el 15 de marzo, no solo definirá autoridades partidarias, sino que también marcará el perfil desde el cual el PJ buscará reconstruirse con la mirada puesta en el escenario electoral de los próximos años.
La interna estará protagonizada por tres listas, que representan líneas políticas distintas dentro del peronismo de la ciudad.
Uno de los espacios competidores es "Patria Sí, Colonia No", que cuenta con el respaldo político de la senadora provincial Fernanda Raverta. La lista kirchnerista postula a Daniel Di Bártolo como candidato a presidente del PJ marplatense y a Nora Estrada como vicepresidente. En el tramo de congresales, el primer lugar será ocupado por Hugo Casarsa, actual director del Hospital Materno Infantil, una figura reconocida del sistema público de salud local.
Otra de las propuestas internas responde al sector alineado con el gobernador Axel Kicillof, con una estructura apoyada en el sindicalismo y en dirigentes históricos del peronismo local. En este caso, la candidatura a presidenta del PJ estará encabezada por Adriana Donzelli, acompañada por Daniel Rodríguez como vicepresidente. La lista de congresales tendrá al frente a Juan Garivoto. El espacio apunta a fortalecer un partido con despliegue territorial y articulación orgánica.
La tercera lista será encabezada por Rodolfo “Manino” Iriart, dirigente de extensa trayectoria en el peronismo marplatense, quien buscará la presidencia del partido. La vicepresidencia estará a cargo de María Soledad Santamaría, mientras que Eduardo Niella liderará la nómina de congresales. Este sector propone recuperar una identidad ligada al peronismo histórico de la ciudad y su impronta local.
Con este escenario, el PJ de Mar del Plata se encamina a una interna que pondrá en discusión liderazgos, métodos de organización y proyección política, en un contexto de cambios y redefiniciones dentro del peronismo a nivel provincial y nacional. El resultado de la elección será una señal clave sobre cómo se estructurará el espacio de cara a los próximos desafíos electorales.