El canciller Pablo Quirno anunció la firma del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco entre Argentina y Estados Unidos: “acabamos de salir de la firma del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco entre Argentina y Estados Unidos. Felicitaciones a nuestro equipo y gracias al equipo del @USTradeRep por construir juntos este gran acuerdo”, comentó a través de su cuenta en X.
La rúbrica se concretó tras una negociación reservada con la Casa Blanca y refuerza la alianza política y geopolítica entre Javier Milei y Donald Trump, que ya había tenido aval político en una cumbre previa entre ambos mandatarios.
En la firma participaron el embajador Alec Oxenford, el secretario Luis Kreckler, el subsecretario Agustín Tejeda y el jefe de Misión Adjunto Juan Cortelletti, en una imagen que rápidamente fue replicada por referentes del oficialismo.
Aunque aún no se difundió el texto completo, trascendió que el esquema general partiría de un arancel base del 10%, con excepciones destinadas a fortalecer el aparato productivo argentino.
En el caso del acero y el aluminio, considerados estratégicos por Washington, los aranceles se mantendrían en torno al 50%, al menos en esta etapa.
El acuerdo incluye definiciones geopolíticas: Milei y Trump comparten una visión crítica sobre China y el marco del entendimiento incorpora cuestionamientos a la matriz productiva de Beijing.
En el capítulo laboral, el Gobierno argentino asumió el compromiso de proteger los derechos laborales, prohibir la importación de bienes producidos con trabajo forzoso y reforzar la aplicación de las leyes vigentes.
La firma llega luego de meses de negociaciones técnicas con la USTR, encabezada por Jamieson Greer, quien había planteado objeciones comerciales que fueron destrabadas durante el proceso.
El acuerdo se demoró más de lo previsto, pero finalmente se concretó y marca un nuevo capítulo en la relación bilateral entre ambos países.