El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció que España prohibirá el acceso a redes sociales a menores de 16 años, como parte de un paquete de cinco medidas destinadas a recuperar el control del ecosistema digital y reforzar la soberanía tecnológica.
El anuncio se realizó durante su exposición en la Cumbre Mundial de Gobiernos, en Arabia Saudí, donde el mandatario advirtió que las plataformas digitales se han convertido en espacios donde “las leyes se ignoran y los delitos se toleran”, y remarcó la necesidad de transformarlas en ámbitos más saludables y democráticos.
Entre las iniciativas adelantadas, se incluye la creación de un sistema de rastreo de “huellas de odio y polarización” para identificar responsabilidades y terminar con la impunidad de los directivos de las plataformas. Además, se buscará tipificar como delito la manipulación de algoritmos y la amplificación de contenidos ilegales.
Sánchez también confirmó que el Gobierno trabajará junto a la Fiscalía para investigar posibles delitos cometidos por plataformas como X (a través de su IA Grok), TikTok e Instagram, en el marco de causas vinculadas a la difusión de contenidos ilícitos.
En paralelo, España se incorporó a la llamada “Coalición de los Dispuestos Digitales”, junto a otros cinco países europeos, con el objetivo de avanzar en regulaciones más estrictas y coordinadas a nivel internacional. La iniciativa sigue la línea de Francia, que recientemente aprobó una ley que restringe el acceso a redes sociales a menores de 15 años.
En ese contexto, la Comisión Europea mantiene abierta una investigación contra la inteligencia artificial de Elon Musk por la presunta difusión de material ilegal, incluyendo imágenes sexualizadas manipuladas. Según investigaciones periodísticas, en pocos días se habrían generado millones de imágenes, miles de ellas vinculadas a menores.
En el mismo foro, Sánchez presentó el fondo “España Crece”, una herramienta financiera orientada a atraer inversiones en sectores estratégicos como tecnología, energía y vivienda. La iniciativa contará con una base de 10.500 millones de euros en fondos públicos y apunta a movilizar hasta 120.000 millones combinando capital estatal y privado, una vez finalizados los fondos europeos en 2026.
El presidente también mantuvo reuniones con empresarios internacionales y fondos de inversión para impulsar la iniciativa y posicionar a España como un destino atractivo para el desarrollo económico y tecnológico.