El Gobierno nacional avanzó con una actualización clave en materia sanitaria: ANMAT flexibilizó los requisitos para importar productos y equipos médicos usados y reacondicionados, con el objetivo de mejorar el acceso a tecnología, reducir costos y ampliar la capacidad de atención en todo el país.
La medida quedó formalizada a través de la Disposición 224/2026, que reemplaza una norma vigente desde 2007 y se alinea con el nuevo marco regulatorio impulsado por el Ejecutivo. Entrará en vigencia 45 días después de su publicación en el Boletín Oficial.
A partir de ahora, podrán importarse equipos médicos usados registrados ante ANMAT bajo tres modalidades: reacondicionados en el exterior, usados sin reacondicionar o usados para ser reacondicionados en la Argentina, siempre con certificados que garanticen su correcto funcionamiento.
La decisión apunta especialmente a beneficiar a hospitales, clínicas y centros de salud más pequeños, que podrán incorporar tecnología moderna a menor costo, reducir derivaciones y mejorar diagnósticos y tratamientos.
Quedan excluidos los insumos de uso único, y se amplía el universo de actores habilitados para importar: además de los centros de salud, también podrán hacerlo empresas importadoras y fabricantes.
En el caso de productos de bajo riesgo, ANMAT dejará de intervenir de forma previa y solo se exigirá un aviso posterior. Para equipos de alta complejidad, como tomógrafos, se mantendrán los controles y autorizaciones previas.
Con esta medida, el Gobierno busca achicar la brecha en el acceso a la salud, promover la innovación y garantizar que la incorporación de tecnología médica se realice bajo estándares de seguridad y calidad.