Tras más de un mes de internación en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), falleció el joven que había sido baleado en el rostro durante un asalto al corralón de su familia, en el barrio Bosque Grande.
El hecho ocurrió el pasado 18 de diciembre, cuando dos delincuentes irrumpieron en el comercio ubicado en Fortunato de la Plaza y Mac Gaul. En ese contexto, le dispararon en el rostro a Diego Tapia y huyeron del lugar con una suma de dinero que no fue precisada.
La investigación, a cargo del fiscal Fernando Berlingeri, permitió identificar a uno de los presuntos autores: un hombre de 33 años con numerosos antecedentes penales. A partir de las declaraciones testimoniales, se estableció que habría actuado junto a su hermano, de 37 años, conocido como “Pinki”.
Ambos fueron detenidos el 22 de diciembre tras una serie de allanamientos realizados en una vivienda de San Salvador al 8600 y en una construcción precaria ubicada en la intersección de Tripulantes del Fournier y Polonia. Durante los procedimientos, la Policía secuestró un Volkswagen Gol verde que habría sido utilizado para cometer el robo.