El ataque ocurrió cuando un hombre de 55 años llegaba a su casa junto a su hijo de 19 años. Según se pudo reconstruir, los delincuentes llegaron a los gritos en dos motocicletas.
El hombre había quedado sobre su motocicleta Husqvarna Svartpilen 401, estacionada en la trotadora, mientras su hijo abría el portón. En ese instante, los motochorros aprovecharon, lo obligaron a bajarse y acomodaron el rodado a un costado.
Segundos después se escucharon dos detonaciones. Cuando la víctima intentó refugiarse corriendo hacia el interior de la vivienda, uno de los asaltantes le disparó por la espalda y escapó. Los delincuentes huyeron hacia avenida Juan B. Justo, aunque uno de ellos volvió brevemente para recoger algo que se le había caído —probablemente un arma de fuego.
El hombre fue trasladado al Hospital Privado de la Comunidad, donde permanece estable, sin intervención quirúrgica por ahora, y a la espera de nuevos estudios médicos.
El hijo entregó registros de video que podrían ser clave para la investigación. La moto robada cuenta con rastreo satelital, aunque todavía no se pudo acceder a la aplicación.
La causa fue caratulada como robo agravado por el uso de arma de fuego y quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N° 7, con intervención del fiscal Carlos Russo.
En el lugar trabajaron personal de Policía Científica, médico policial y se realizaron las actuaciones de rigor.
La víctima contó que ya sufrió varios robos por su actividad comercial y que “no lo mataron de casualidad”, después de que la bala ingresara por debajo del omóplato, fracturara una costilla y pasara a centímetros del pulmón.
Tras el ataque, los vecinos de San Carlos lanzaron una convocatoria con un mensaje contundente: “NO VAMOS A ESPERAR UN MUERTO”. Señalaron que la inseguridad “ya no es una sensación, sino una realidad que pone en riesgo la vida todos los días” y llamaron a marchar a la comisaría para exigir presencia policial y medidas concretas.
La concentración será este miércoles 7 de enero, a las 17, con punto de encuentro en Olavarría y Larrea.