La expresidente, Cristina Fernández de Kirchner, cuestionó la operación de Estados Unidos y dijo que fue una “violación al Derecho Internacional”, al afirmar que la administración de Donald Trump “volvió a cruzar un límite que muchos creíamos superado”.
En su mensaje, vinculó el operativo con la histórica política del “Gran Garrote” y advirtió que estas intervenciones en América Latina derivaron en “atraso económico y social”.
Recién dada de alta tras su internación, Cristina sostuvo que la “Operación Resolución Absoluta” es “ilegal”, genera “alta inestabilidad” y persigue —según afirmó— el control de las grandes reservas de petróleo venezolano.
También habló de “secuestro literal”, denunció muertes durante el ataque y alertó que el precedente “habilita” nuevas violaciones de soberanía por parte de potencias con poder militar.