La empresa sanitaria municipal inició un nuevo capítulo en su conducción con la llegada de Tomás Amato a la presidencia, un movimiento que formaliza el ingreso de La Libertad Avanza a un área estratégica del Estado local.
Ingeniero de 36 años y con experiencia previa dentro de la propia OSSE, Amato es un dirigente cercano al diputado nacional Alejandro Carrancio. Su desembarco se da tras el vencimiento del mandato del directorio anterior, encabezado por Carlos Katz, que dejó a la empresa sin conducción desde el 16 de diciembre.
Para acelerar los tiempos y evitar la parálisis administrativa, la designación se concretó por una vía excepcional: el Ejecutivo envió los nombres al Concejo Deliberante y el aval se instrumentó mediante un decreto de su presidente, Emiliano Recalt, a la espera de la posterior ratificación legislativa.
El recambio no implicó una renovación total. La vicepresidencia seguirá en manos del radicalismo con Cristina Coria, mientras que el resto del directorio fue ratificado, manteniendo un esquema de equilibrio político interno.
Con este esquema, OSSE queda bajo una conducción compartida entre sectores del oficialismo municipal, la UCR y La Libertad Avanza, en un contexto donde la salida de Katz y la llegada de Amato reconfiguran el mapa de poder dentro de la empresa.