Cada 15 de diciembre se celebra el Día Mundial del Otaku, una fecha adoptada por la comunidad fan para homenajear al anime, el manga, los videojuegos y el cosplay, pilares de la cultura popular japonesa que hoy tienen alcance global.
El origen del término no fue amable. En 1983, el periodista japonés Akio Nakamori utilizó por primera vez la palabra “otaku” en una revista especializada, con una mirada crítica y despectiva hacia quienes consideraba fanáticos aislados y obsesivos.
Con el paso del tiempo y la expansión mundial del anime y el manga, la comunidad resignificó el concepto. En gran parte del mundo, especialmente en Occidente y América Latina, “otaku” dejó de ser un insulto y pasó a ser una identidad cultural asumida con orgullo.
Aunque no es una fecha oficial, la conmemoración se popularizó a partir de la década de 2010 gracias a internet y las redes sociales, con eventos, convenciones, ferias, proyecciones especiales y concursos de cosplay en distintos países.
En Argentina, la fecha suele coincidir con encuentros multitudinarios donde fans de todas las edades celebran personajes, historias y universos que ya forman parte del consumo cultural cotidiano.