La líder opositora venezolana María Corina Machado no pudo asistir a la ceremonia en Oslo, y fue su hija, Ana Corina Sosa, quien recibió el Premio Nobel de la Paz en su lugar y leyó el discurso ante el Ayuntamiento de la capital noruega.
Entre los invitados estuvieron mandatarios latinoamericanos, incluido el presidente Javier Milei, acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
“Rendimos homenaje a quienes esperan en la oscuridad, a los detenidos, torturados y desaparecidos. Que sepan que el mundo no les da la espalda”, expresó Sosa al recibir el galardón, agradeciendo en nombre de Venezuela y anunciando que esperan reencontrarse con su madre tras meses de clandestinidad.
El presidente del Comité Noruego del Nobel destacó el rol de Machado como símbolo de la lucha democrática, remarcando el esfuerzo de la oposición venezolana al sostener métodos pacíficos frente a amenazas y persecuciones. En un momento ovacionado, pidió: “señor Maduro, acepte los resultados y deje el poder”.
Desde la clandestinidad, Machado confirmó que logró tomar un vuelo rumbo a Noruega: “agradezco en nombre del pueblo venezolano, estoy en camino a Oslo”. No llegó a tiempo para la ceremonia, pero mantendrá reuniones protocolares.
Su discurso, leído por su hija, subrayó casi tres décadas de resistencia frente a la dictadura: “la libertad se conquista cada día. La causa de Venezuela trasciende fronteras porque un pueblo que elige ser libre contribuye con toda la humanidad”.