En su última sesión como concejal antes de convertirse en intendente interino, Agustín Neme vivió este jueves uno de los momentos más emotivos de su carrera política. Con sus padres e hijas presentes en el recinto, no pudo contener las lágrimas al agradecer el acompañamiento recibido desde 2019, cuando asumió su primera banca. “Voy a dar lo mejor de mí”, aseguró.
El Concejo trató la licencia de Guillermo Montenegro, quien dejará el Ejecutivo el 10 de diciembre para asumir como senador provincial. Según establece la Ley Orgánica de las Municipalidades, Neme será quien tome el mando por ser el primer concejal de la lista ganadora en 2023.
Durante su discurso, Neme recordó sus inicios en la política local: “Entrabas a los pasillos y te sentías un poco solo”, dijo sobre sus primeros meses en el Concejo, destacando el rol del personal legislativo en su formación. También subrayó que, pese a las diferencias partidarias, siempre se sintió “respetado” por todos los bloques y se llevó “cosas positivas” de cada uno.
Hubo agradecimientos para su equipo, para los presidentes de bloque, para la presidenta del Concejo y para referentes políticos cercanos. Mencionó especialmente a Emiliano Giri, a quien llamó “un amigo del alma”, y valoró la confianza que le dio Montenegro desde su incorporación a la gestión en 2019.
El tramo más sensible llegó al mencionar a su familia: “Gracias por formarme los valores”, expresó mirando a sus padres, despertando aplausos en el recinto. También pidió disculpas “si en algún momento no estuve a la altura”, y remarcó que, más allá de los cargos, lo importante “son los códigos y el respeto”.
De cara a lo que viene, fue contundente: “Quiero seguir siendo Agustín. Me voy a romper el lomo por Mar del Plata y por hacer las cosas bien”. Pidió que lo acompañen y también que lo corrijan cuando sea necesario. Su objetivo, dijo, es claro: “Ojalá podamos transitar un camino que sea bueno para la ciudad”.
Antes de dejar el recinto, dejó una última definición sobre su gestión: cercanía, trabajo y presencia en los barrios. “Lo único que me importa es Mar del Plata”, afirmó.