Invitada a Sola en los Bares, Nancy Anka , en una profunda charla a solas con Karim González, habló como nunca de su paso arrollador por Grande Pá, el programa que la transformó en un ícono de los 90. Presentando su show de canciones "Íntimo", la actriz se refirió a la ficción que hacía picos de 60 puntos de rating, donde personificada a una de las "chancles", la hija mayor de Arturo Puig que fue un enorme éxito. “Grande Pá fue una de esas puertas inmensas que te cambian la vida", dijo a @karim.gonzalez.periodista en el ciclo de los jueves a las 15 por Conexión Abierta. "Ese programa fue una consecuencia de todo un recorrido que yo venía haciendo. Yo era una nena, y llegó esto que fue como ‘uf’, el antes y el después.”, aseguró Anka. “Terminé Grande Pá, me subí a un micro, me fui de gira y viví durante años viajando por el interior. No dije ‘cómo yo, que tuve 60 puntos de rating, voy a ir a un escenario con una tabla suelta’. Al contrario: si íbamos al interior con la nena de Grande Pá, el teatro se llenaba.”, expresó esta artista. Ese éxito masivo, sin embargo, también le enseñó a tomar decisiones profundas sobre su profesión: “Grande Pá fue una de esas puertas que me hizo conocer la profesión desde otro lugar y también poder tomar decisiones. Era todo muy inmenso y uno tenía que responder de determinadas formas que conmigo no eran representativas para nada.” Anka recordó que su autenticidad muchas veces chocó con las expectativas del medio: “Yo no sé hacer ciertas cosas que hay que hacer en la profesión para sostenerte en determinados lugares. No es un talento que tenga. Nunca dejé de ser yo.” Fue entonces cuando introdujo una de las reflexiones más fuertes de la entrevista, donde revisó cuánto le costó haber sido honesta en un contexto donde no se permitía mostrar debilidades: “Cuando escucho y veo artistas que comparten sus heridas y sus experiencias, los miro y digo: ‘Ay, yo fui pionera de esto, chicos’. Claro… y mirá… me condenaron por eso, ¿viste? " A partir de allí profundizó todavía más en esa época en la que la vulnerabilidad estaba prohibida: “Jamás iba a decir algo que no me representara. Nunca supe mentir. No me sale y no lo voy a hacer jamás.”, confesó en Sola en los Bares. Y admitió que esa postura le costó caro: “Convengamos que es muy extraño que a una chica que la buscaban todos los medios, de un día para el otro no la buscara nadie. Hoy digo: y sí, no soy tonta. Hay una mano poderosa. Pero ¿sabés qué? Me hago cargo. Si todo eso pasó por defender mis convicciones, no me arrepiento.” A diferencia de otros artistas que tras un éxito así pueden perderse o abandonar la profesión, Nancy siguió adelante con convicción: “Nunca me fui a vender ropa. Siempre viví de mi profesión. A veces mejor, a veces peor, como todos. Pero siempre trabajé de lo mío.”, concluyó la actriz y cantante con convicción.