El presidente Javier Milei oficializó la promulgación de las leyes de financiamiento universitario y emergencia pediátrica, aunque ambas quedarán en pausa hasta que el Congreso destine los fondos necesarios para su implementación.
Desde el Ejecutivo argumentaron que las normas no especifican cómo se financiarán, y reclamaron al Poder Legislativo que se asignen las partidas correspondientes. Esta decisión repite el esquema utilizado en septiembre con la Ley de Discapacidad, cuando el Gobierno también había demorado su aplicación por la misma razón.
En el caso de la emergencia pediátrica, la iniciativa busca reforzar el sistema de salud infantil frente a la falta de personal, insumos y equipamiento en hospitales de todo el país. Mientras tanto, en el ámbito académico, la ley de financiamiento universitario apunta a garantizar recursos para infraestructura, becas, investigación y salarios docentes, ante el fuerte deterioro presupuestario de las universidades públicas.
Ambos decretos fueron publicados este lunes y establecen que la entrada en vigencia de los artículos más relevantes quedará sujeta a futuras decisiones administrativas, de acuerdo con la disponibilidad presupuestaria. La medida ya generó cuestionamientos entre referentes sanitarios y del sector educativo, que piden precisiones sobre los plazos y los recursos previstos.