El 16 de octubre de 2004, alrededor de 34 mil personas asistieron al Estadio Olímpico de Montjuïc (Antigua cancha del Espanyol) con motivo del partido entre el Barcelona y el Espanyol por la liga Española.
Cuando quedaban tan solo 8 minutos para el final, con el partido 1 a 0 a favor del equipo Culé, el director técnico del Barcelona, Frank Rijkaard, decide realizar un cambio donde saldría el goleador del partido, Deco, para que ingrese un tal Lionel Messi con tan solo 17 años y el 30 en su espalda.
Además luego del partido declaró: “Estos 10 minutos los recordaré toda mi vida, soy muy feliz”. Y finalizó el día con una cena junto a su familia y su representante en un restaurante de Barcelona.
Si bien no pudo destacarse en el partido, ese fue el comienzo de una historia que hoy cuenta con ocho Balones de Oro, cuatro Champions League, una Copa del Mundo y dos Copas América, entre otros títulos, además de ser el jugador más ganador de todos los tiempos.