Fermin Castañeiras es no vidente de nacimiento y comenzó a perder la audición cuando tenía 12 años, hoy con 29 años, con un título de analista en sistemas bajo el brazo, está a punto de perder completamente la audición ante la falta de respuesta por parte de la obra social IOMA.
“En la última audiometría le salió que ya no escuchaba nada y el audiólogo me dijo que no existía ningún audífono que pudiera ayudarlo a escuchar que tenían que hacerle implantes”, comentó la madre de Fermin, Patricia Foa. La persona que lo vio crecer y pasar cada obstáculo, hoy lo ve en una pelea que solo la podrá pasar con implantes cocleares.
“Fermin usa audífonos desde que empezó a perder la audición a los 12 años pero hoy ya no es una opción”, expresó su familia. Su médico, Pablo Zijlstra (matrícula 94292), quién trabaja dentro del equipo de implantes cocleares de la clínica Colón, expresó: “ Fermín tiene una hipoacusia severa evolutiva e irreversible, sumado a su ceguera (..) es por eso que estamos esperando su implante coclear para poder resolver uno de esos problemas y poder reinsertarlo a la sociedad”.
Pese a tener un título universitario, nunca tuvo un trabajo como analista en sistemas y recibe una pensión. Siempre se ha realizado estudios y ha sido tratado en la clínica Colón, y pese a tener la obra social IOMA, deben pagar cada consulta ya que no tiene cobertura. A principio de año le realizaron su usual audiometría que le indicó que su pérdida de audición se había agravado mucho más. “Cuando Fermín empezó a dejar de escuchar fue de golpe, mucho, y ya de uno de los oídos no escucha nada y del otro casi nada”, comentó su madre con angustia. Cada día que pasa, el joven pierde más la audición y si llega a perder este sentido que lo mantiene unido a la sociedad, ya los implantes no serán una opción debido a la dura rehabilitación.
El tiempo no se puede detener, pero la falta de audición de Fermín sí, con implantes cocleares, ¿Cúal es el obstáculo? La obra social no responde ante este caso. “ Estoy desde febrero reclamando a la obra social, metí un amparo, salió a favor de Fermín. La operación sale 100.000 dólares porque tienen que importar los implantes todo, y los presupuestos aumentan cada semana más, además que el se trata en la Clínica Colón y pagamos por cada consulta porque IOMA no atiende ahí. Cada mes nos piden mil papeles de la obra social sobre el estado de mi hijo y él sigue perdiendo la audición”, expresó la familia.
Ahora la causa está con un recurso de cautelar, donde el juez debería embargar a la obra social para que paguen por la operación y los implantes. “Está toda la clínica preparada para que los llamen por teléfono y les digan sí, les depositamos y lo operan”, declaró su madre. A su vez resaltó que la misma Clínica Colón salió a respaldar la causa de Fermín. “Sí, estamos esperando a la obra social que supuestamente ya tiene sentencia. Para Fermín este tiempo que se está perdiendo es muy peligroso para su psiquis”, dijo Zijlstra, su médico.
El mayor enemigo de la familia Castañeira es el tiempo, donde se les pide entender los “tiempos de la justicia”, pero en un caso como estos, no van de la mano con un joven que está perdiendo la conexión con el mundo exterior, no habría objeto para impedir esta operación que no sólo le salvaría la vida sino que le permitirá vivir como siempre lo hizo: con normalidad. “Cada día escucha menos y vos ves cómo se va tirando abajo, ya no puede salir, ya no puede hacer nada solo y hasta el año pasado hacía un montón de actividades. Ahora no puede ir ni a tomarse el colectivo de dos cuadras”.
Nota: Carmen Mora Nosei Colombera