El presidente Javier Milei firmó un decreto que veta por completo el proyecto aprobado por el Congreso, calificándolo de "manifiestamente violatorio del marco jurídico vigente". Ahora, la situación se traslada al Parlamento.
Javier Milei vetó completamente la reforma jubilatoria, y la disputa se traslada al Congreso.
El presidente Javier Milei vetó la reforma jubilatoria, tal como se había anticipado. El Gobierno emitió el decreto que rechaza la reforma aprobada por el Congreso, la cual establecía un aumento en el haber mínimo y una nueva fórmula para el cálculo de las jubilaciones. Ahora, la decisión recae en el Poder Legislativo, que deberá determinar si insiste en avanzar con el proyecto o no.
Según lo previsto, el presidente Milei avanzó con el veto total de la ley 27.756, la cual fue aprobada el mes pasado por una amplia mayoría en ambas Cámaras.
El viernes por la noche, el presidente firmó el decreto, pero el Boletín Oficial lo publicó en la madrugada del sábado. En el texto, el decreto 782/24 califica la reforma como "manifiestamente violatoria del marco jurídico vigente", argumentando que no considera el impacto fiscal ni especifica la fuente de financiamiento necesaria para su implementación.
El decreto destaca que la ley N° 24.156 de Administración Financiera y Control del Sector Público Nacional exige que cualquier ley que autorice gastos no previstos en el presupuesto debe especificar las fuentes de financiamiento. Según el decreto, la implementación de esta ley implicaría un gasto adicional de aproximadamente $6.160.000.000.000 para 2024, cifra que aumentaría a $15.430.000.000.000 en 2025.
Estas cifras, señala el decreto, equivalen al 1,02% del Producto Bruto Interno (PBI) estimado para 2024 y al 1,64% del PBI previsto para 2025. Además, el decreto advierte que estas sumas harían imposible cumplir con las metas fiscales establecidas por el Gobierno Nacional.
El texto también subraya que cumplir con la reforma aprobada por el Congreso pondría en riesgo la sostenibilidad de las finanzas públicas, obligando al Estado a buscar fuentes de financiamiento extraordinarias, ya sea a través de deuda pública o mediante un aumento de impuestos.
En consecuencia, el artículo 1 del decreto establece: "Obsérvase en su totalidad el proyecto de ley registrado bajo el N° 27.756". El artículo 2 ordena devolver el proyecto al Congreso de la Nación, que deberá decidir si acepta o rechaza el veto presidencial.
Javier Milei se alista para defender su veto en el Congreso
El jefe de Estado firmó el decreto tras una reunión en la Casa Rosada con diputados dialoguistas, quienes respaldaron el veto. Participaron del encuentro la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, quienes apoyaron al mandatario.
Milei se reunió primero con los jefes de bloque Cristian Ritondo (PRO), Oscar Zago (MID) y Gabriel Bornoroni (LLA), y luego amplió la reunión al resto de los legisladores de esos bloques. Según fuentes oficiales, Milei expuso los motivos del veto y buscó asegurarse los dos tercios necesarios para evitar que la oposición logre reinstaurar la ley.
A pesar del respaldo obtenido, el Congreso aún tiene la última palabra. Si logra reunir los dos tercios en ambas Cámaras, los legisladores podrían insistir en el proyecto, superando el veto presidencial.
Sin embargo, no está claro si el Congreso alcanzará esa mayoría, ya que las divisiones internas en el PRO complican el panorama. Aunque en las votaciones iniciales ambas Cámaras aprobaron el proyecto con amplia mayoría (61 votos a favor en el Senado y 160 en Diputados), el oficialismo sigue negociando con distintos bloques para garantizar la aprobación del veto.