La Cámara de Senadores revocó la decisión de aumentar sus dietas, una medida que hubiera elevado sus ingresos a $9 millones.
Tras un fuerte rechazo por parte de la opinión pública y presiones desde el Poder Ejecutivo, los senadores decidieron dar marcha atrás con el controvertido incremento. La presidente del cuerpo, Victoria Villarruel, se desmarcó de la medida, afirmando que su responsabilidad se limita a "las paritarias de los empleados" y no al aumento de sueldos de los legisladores.