En las últimas horas, el fiscal Berlingeri, a cargo del femicidio de Rocío Fernández, brindó información clave en exclusiva para Mar del Plata Web sobre el avance de la investigación. Rocío, cuyo paradero era desconocido desde el pasado fin de semana, fue encontrada sin vida en circunstancias estremecedoras.
El principal sospechoso, Juan Carlos Galarregui, fue interrogado bajo el artículo 308 del Código Procesal Penal, lo que marca el inicio formal de su defensa al tomar conocimiento de las pruebas en su contra. Sin embargo, el detenido optó por ejercer su derecho a guardar silencio, una estrategia común en estos casos, según explicó el fiscal: “La defensa siempre aguarda hasta el momento oportuno para hacer algún tipo de declaración”.
Demoras en la localización y allanamiento
Uno de los puntos que ha generado controversia es la demora en la localización de Rocío, quien había enviado su ubicación a un amigo el sábado, pero la denuncia por averiguación de paradero no se realizó hasta el lunes a las dos de la mañana. Según el fiscal, este amigo no estaba al tanto de la búsqueda de Rocío hasta el martes por la noche, lo que retrasó la comunicación de la ubicación hasta el miércoles por la mañana, cuando finalmente se realizó el allanamiento en la zona indicada.
El fiscal también aclaró que, si la versión del amigo es verídica, no habría responsabilidad legal en su accionar. “Distinto sería que hubiera tomado conocimiento y no dijera nada”, añadió.
Hipótesis en desarrollo y antecedentes del sospechoso
La investigación aún se encuentra en una fase inicial, y aunque se especula sobre cómo Rocío llegó al lugar donde fue hallada, aún no hay conclusiones definitivas. El fiscal Berlingeri aclaró que la persona a la que Rocío envió su ubicación era su mejor amigo, no el mismo amigo que la vio por última vez al reunirse con ella previo a que tomara el taxi hacia la casa del sospechoso, en la calle Grecia al 1045.
Vecinos de la zona han mencionado que no es la primera vez que se producen incidentes en la vivienda del sospechoso, aunque este no tiene antecedentes penales. “Sí, es cierto lo que han comentado los vecinos, que en el lugar solía haber algunos problemas, pero más de desorden, de disturbios o escándalos, pero no causas penales”, indicó el fiscal.
Además, hay sospechas de que el hombre se dedicaba a la venta de estupefacientes, aunque hasta el momento “no hay pruebas concluyentes al respecto”, aclaró Berlingeri. En el allanamiento realizado en su domicilio, se encontraron algunas plantas de marihuana, lo que añade un nuevo elemento a la investigación.
El macabro hallazgo
El cadáver de Rocío Fernández fue encontrado íntegro dentro de una heladera, ubicada en el jardín trasero de la vivienda del sospechoso. La heladera no estaba conectada a la corriente eléctrica y se encontraba cerrada en el exterior de la casa. Este hecho ha conmocionado a la comunidad y añade un nivel de crueldad al crimen que ha impactado profundamente a la opinión pública. La autopsia preliminar indica que la joven sufrió un golpe en la cabeza que le produjo un traumatismo encéfalocraneano y una fractura en el hueso hioides del cuello.
La fiscalía sigue avanzando con las investigaciones, habiendo secuestrado varios dispositivos electrónicos en busca de pruebas adicionales. A medida que se obtengan más detalles, se espera que se esclarezcan las circunstancias que llevaron a la trágica muerte de Rocío Fernández.
Hasta ahora, la fiscalía no ha encontrado vínculos previos entre Rocío Fernández y Juan Carlos Galarregui.
Por: Lautaro Spadavecchia Amez.