Juan Carlos Galarregui el principal sospechoso del asesinato de Rocío Fernández, no quiso declarar ante el fiscal Fernando Berlingeri y quedara alojado en la penitenciaría Batan.
El sospechoso estuvo acompañado por miembros de la Defensoría a cargo de Christian Rajuan y tras escuchar los cargos en su contra no quiso responder preguntas en la Unidad Funcional de Instrucción N°4.
Galarregui fue interceptado por personal de la DDI y de la Estación de Policía Comunal de Santa Clara del Mar cuando estaba por abordar un micro a Retiro con documentación falsa. Este último punto fue clave para aprenderlo ya que, pese a su similitud con el hombre en el DNI, no pudo responder qué domicilio constaba en los papeles y se vio evasivo con el personal de seguridad. Además, a partir de las señas particulares del sospechoso como los tatuajes en ambos brazos y pecho, se lo identificó fehacientemente y quedó aprehendido.
El acusado quedará alojado en la penitenciaría de Batán.