En una ronda de indagatorias, Jeremías Cantero, mano derecha de Belliboni, admitió ante el juez Sebastián Casanello y el fiscal Gerardo Pollicita que se cobraba un porcentaje a los beneficiarios del programa Potenciar Trabajo. Cantero, quien coordina varios comedores en Buenos Aires y está acusado de extorsión, sostuvo que estos pagos eran "aportes voluntarios" decididos en asambleas y destinados al mantenimiento de los comedores.
La defensa de Cantero negó la existencia de multas por no asistir a marchas y piquetes, y afirmó que el Polo Obrero no puede dar de baja planes sociales. La investigación también involucra a Eduardo Belliboni por supuesta defraudación al Estado mediante el desvío de fondos a empresas con facturas fraudulentas.
Elizabeth Galindo Mamani, delegada de uno de los comedores, aceptó declarar y confirmó que exigía un porcentaje del Potenciar Trabajo a los beneficiarios. La Justicia busca determinar si esta práctica era aislada o coordinada a nivel nacional. El fiscal Pollicita cuenta con chats y escuchas que evidencian la extorsión.