Debido a una menor disponibilidad de gas natural y falta de infraestructura para abastecer a los centros urbanos, el Gobierno comenzó a cortar el suministro a estaciones de servicio de GNC y en industrias para garantizar a los usuarios residenciales el servicio.
Sin embargo, la situación se ha ido agravando por distintas razones. La interrupción del suministro se sumó a las demoras en la compra de gas natural licuado (GNL) por parte de la empresa estatal Enarsa, lo que provocó cortes incluso en los denominados contratos no interrumpibles.
En Mar del Plata desde el 14 de mayo comenzó a afectar esta situación, que se decidió priorizar el abastecimiento de gas a los hogares y sólo a las estaciones de servicio denominadas “con servicio interrumpible”. Pero a partir de hoy, la decisión gubernamental afecta a todas las expendedoras del combustible.