Las noches en la avenida Luro y Brasil (ex206) se han vuelto una pesadilla para los vecinos que buscan descansar, ya que se ven interrumpidos en la conciliación con el sueño por los motociclistas que realizan picadas y contraexplosiones.
La avenida se ha vuelto un rodeo, donde los efectivos de la policía son toros y los corredores son los toreros intentando esquivar y escapar de la fuerza. Estas imágenes son cotidianas, donde los patrulleros deben “barrer” a los imprudentes motoqueros