Este jueves, Boca fue derrotado por 4 a 2 por Fortaleza en la Copa Sudamericana, por lo que el primer equipo ya no depende de sí mismo para quedar primero en la fase de grupos. Ante ello, el entrenador Diego Martínez admitió que el club brasileño “aprovechó las oportunidades que tuvo” y que fue un “justo ganador”, pero afirmó que, a partir de hoy, la cabeza del club “está puesta” en el partido de semifinales de la Copa de la Liga contra Estudiantes de La Plata.
A través de conferencia de prensa, el DT de Boca sostuvo: “Creo que el rival aprovechó los dos inicios del partido, del primer tiempo y del segundo, y eso le hizo marcar la diferencia. Obtuvo la ventaja. El equipo siguió con el plan, logró empatar y terminamos mejor el primer tiempo. Nos costó el inicio del segundo y Fortaleza aprovechó las oportunidades que tuvo”.
Seguido a esto, reconoció que la diferencia “fue demasiado amplia”, pero remarcó que su equipo “busco descontar hasta el último tiempo”, y que sus futbolistas dieron la sensación de que “hasta podían ponerse en partido”.
En base a ello, aseguró que lo que viene para ellos es “sacar los nueve puntos” que les quedan en la fase de grupos y “a partir de ahí ver la situación”, en referencia a si logran ser punteros de la tabla, o segundos, en cuyo caso se tendrán que enfrentar una ronda más con uno de los equipos que termine tercero en la fase de grupos de la Copa Libertadores.
“Es un resultado que no queríamos, que no vinimos a buscar. En el balance, más allá de la diferencia y de que Fortaleza es un justo ganador, siento que pudo aprovechar mejor las aproximaciones que generó. Lo que queda ahora es descansar y rápidamente, a partir de mañana, nuestra cabeza está puesta en el partido tan importante que tenemos con Estudiantes de La Plata”, concluyó.