Motociclistas, familiares y amigos que se convocaron esta madrugada para despedir a Luciano Varela en la avenida Luro y 206, lugar donde realizan carreras ilegales, echaron a pedradas a la policía cuando intentaban desactivar la concentración.
Allí, dos móviles de la policía llegaron al lugar para intentar controlar la situación que poco resultado dio, ya que fueron echados y estos respondieron con balas de goma, pero tuvieron que irse del lugar.
Durante toda la madrugada se realizó esta especie de “ritual” donde quemaron una moto, generaron ruidos con los caños de escape y provocaron que los vecinos no pudieran descansar hasta muy entrada la madrugada.
Luciano Varela tenía 19 años y murió luego de que un Peugeot 208 blanco impactó contra un pilar de cemento en el Torreón del Monje, el cual tenía pedido de secuestro activo por robo y el se encontraba en el interior.
En cuanto a los otros tres ocupantes, el conductor, Robin Willian Fernández permanece internado en el Hospital Interzonal General de Agudos con “aplastamiento de tórax severo y asistencia mecánica respiratoria”, por otro lado, los otros dos se encuentran en observación.
Robin fue imputado por “homicidio culposo, lesiones culposas y encubrimiento”, de esta manera también se espera el resultado del análisis de los teléfonos celulares para recabar información sobre el robo del coche el pasado 3 de marzo.
La policía desconcentró pasada la 1 de esta madrugada la movilización en la avenida Luro y 206 por parte de familiares y amigos motociclistas de Luciano Varela, el joven de 19 años que murió en el siniestro del Paseo Jesús Galíndez, luego de que un auto robado chocó contra un pilar de contención de cemento en el cuál él iba en su interior.