El Gobierno volvió a abrir este jueves un nuevo frente contra el sindicalismo y anunció que descontará el día a los estatales que se plieguen al paro del próximo 24 de enero, convocado por la CGT y al que adhirieron los gremios públicos. La confirmación llegó a través del vocero presidencial, Manuel Adorni.
En su conferencia de todos los días, que suspendió el miércoles por el discurso del presidente Javier Milei en Davos, Adorni indicó: “Se ha tomado la decisión de descontar ese día a quienes vayan al paro, a los empleados estatales nacionales que se adhieran a esta medida”. Justificó esta decisión en que desde la Casa Rosada entienden que “el salario es una contraprestación” y por eso marcó: “Quien no trabaja es razonable que no cobre”.
Asimismo, en un dardo a la CGT, marcó que en Balcarce 50 esperan conocer “el porqué del paro”, ya que alegó que no les queda claro el motivo por el que la central obrera decide hacer una medida de fuerza a 44 días del comienzo de la gestión de Milei. “No existe razón para el paro, los porqués son casi infantiles. ‘Es para voltear tal o cual cosa’, no los entendemos”, indicó el portavoz, que cuando fue consultado sobre si consideran que la medida de los gremios es ilegal no ahondó. “En términos jurídicos, llegado el caso habrá novedades”, se limitó a decir.
“Por supuesto también se ha hecho público que desde este martes está abierta la línea 134, es anónima y gratuita, a disposición de todos aquellos que se sientan extorsionados, amenazados o que sientan alguna situación que los obligue a parar. Pueden hacer la denuncia anónima en esa línea”, adhirió con respecto a este teléfono que promueve la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para desalentar la protesta.