El papa Francisco aprobó este miércoles 8 de noviembre un milagro obtenido por la intercesión del venerable Siervo de Dios cardenal Eduardo Francisco Pironio, lo que habilita su próxima beatificación. Pironio, el segundo obispo de la ciudad, fue nombre el 27 abril de 1972, por Pablo VI y estuvo al mando de la diócesis hasta el 20 de septiembre de 1975 cuando fue trasladado a Roma. Pironio fue postulado a partir de la investigación realizada desde 2008 por la curación completa de Juan Manuel Franco, un niño de 15 meses que habría salvado su vida sin secuela alguna luego de una intoxicación con purpurina. La comisión médica del Dicasterio para las Causas de los Santos consideró que esa curación escapa al orden de las causas naturales.