El Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata confirmó que ya culminaron las tareas correspondientes al plan de desguace y disposición final de buques inactivos con la reducción del casco “Don Luciano” y ya comienza la etapa final del buque “Polarborg II”.
Así también oficializaron que los remolcadores ARA Ona, ARA Chulupi y ARA Chiquiyán, ex Armada Argentina, serán los próximos en ser desmantelados y convertidos en chatarra.
El varadero de la Base Naval del Puerto conlleva su tercera labor, iniciada en el año pasado, cuando con intenciones de recuperar espacio de trabajo y frente de atraque, comenzó el trabajo de reducir el abandonado pesquero “Magritte”, de 40 metros, propiedad de Luis Solimeno e Hijos.
Es importante aclarar que los gastos del operativo estarán a cargo de los dueños de los barcos.
Se prevee que la totalidad de los trabajos sumarán al menos 50 embarcaciones en estado de abandono. Este trabajo es vital para recuperar el espacio que tantos cascos ocupan y contaminan el puerto de la ciudad. “Teníamos el desafío de recuperar espacio del puerto que desde hace años estaba ocupado por decenas de embarcaciones inactivas que estamos retirando por la vía del traslado a otros puertos, su hundimiento en parques submarinos para buceo y estos desguaces en la Base Naval”, explicó Gabriel Felizia, presidente del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata. Alrededor del 30% del espacio en el muelle portuario es ocupado por buques inactivos y se espera que con este desguace, otros barcos de mayor porte que transporten mercancías puedan ingresar y encallar.
Augusto Costa, ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la Provincia; junto con el subsecretario de Asuntos Portuarios, Juan Cruz Lucero; el presidente del Consorcio Regional del puerto Mar del Plata, Gabriel Felizia; y el almirante, Julio Horacio Guardia, firmaron un convenio para utilizar el varadero en pos del desarrollo portuario marplatense en el año 2019. En el mismo, la Armada le cede la posesión por 40 meses al ente local, quien desde hace años aporta mejoras al mismo. Este acuerdo tendrá como correlación la recuperación de más de 120 metros de frente de amarre en las secciones 4ª y 5ª de la estación marítima local y la reducción a chatarra de buques fuera de servicio
Con respecto a la contaminación: el oficial de Marina Mercante e investigador naval, Roberto Maturana, se presentó en la justicia local y denunció que los navíos infortunados despiden todo tipo de contaminantes peligrosos, según quedó documentado por auditorías de la Prefectura Naval Argentina. Las aguas y los lodos del espejo interior donde se hacen las maniobras internas confluyen luego en el mar abierto. Irremediablemente, la suciedad llega hasta las playas donde, cada año, veranean cientos de miles de turistas, entre estas suciedades se pueden encontrar aceite hidráulico, amianto de las salidas de escape del motor principal, motor auxiliar y circuitos de agua caliente; chatarra oxidada descartada, cables en desuso, tableros desechados, polietileno, bidones, tambores, residuos domiciliarios y electrónicos.