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105 años dedicados al amor y la ayuda al prójimo

Llegó a la Argentina con 16 años, dedicó su vida a asistir a las personas, encontró el amor y tuvo 5 hijos que le dieron nietos, bisnietos y tataranietos. Esthe...

Por Redacción

Domingo, 22 de octubre de 2023 a las 00:42

Hija de misioneros suecos, Esther nació en 1918 en el norte de Brasil, exactamente en Maceió, junto a sus padres recorrió hasta los 16 años las zonas más desfavorecidas de ese país para asistir a las personas en el área socio espiritual.

Su vida estuvo marcada por la solidaridad y escucha a quienes más lo necesitaban. Llegó a la argentina para poder replicar todo lo que construyó en su país natal y en Buenos Aires donde se radicó junto a su familia encontró el amor: Samuel Sorensen. Ellos se casaron en 1950 y abrieron las puertas de su primera imprenta en La Plata, luego tomaron la iniciativa de viajar hacia Mar del Plata y adoptar la ciudad Feliz como su hogar donde cinco años más tarde fundaron lo que hoy se denomina como “El Movimiento Cristiano y Misionero”.

Se trata de una institución sin fines de lucro, con una fuerte movilización hacia la evangelización y las misiones. De hecho, “esa institución que nació en Mar del Plata, tiene más de 40 filiales, hay comedores, merenderos, roperos, escuelas de evangelización, una escuela y un jardín de infantes cristianos, una radio llamada La Voz Amiga, y un montón de lugares de asistencia a las familias, a las personas en situación de calle, escuelitas de fútbol y demás actividades”, detalló Lucas nieto de Esther.

La institución que creó la mujer se destacó en sus inicios por enviar misioneros de la ciudad a partir del año 1960 y 1965, generaron al menos unas 700 filiales en Argentina y en países limítrofes como Uruguay, Brasil, Bolivia, Paraguay y Chile. Según relató Lucas, quien compartió el día especial de su abuela junto a familiares, actualmente hay sedes en Colombia, Ecuador, México, Francia, España e Italia. “Es una institución que ha crecido muchísimo, siempre con la misión de ayudar al prójimo y demás, por eso es tan noble también que la abuela pueda cumplir 105 años hoy y celebrarlo, porque ella fue la fundadora de esta tan grande institución, que tiene como fin el poder asistir a las personas, como lo fueron sus padres misioneros, también ella siguió y sus hijos”, añadió.

Junto a Samuel tuvo cinco hijos, de los cuales dos se encuentran en Estados Unidos, otro en Tucumán, uno Buenos Aires y por último su hijo Roberto quien reside en Mar del Plata. Con 105 años, sus familiares la describen como una mujer que tuvo una vida fructífera, de servicio al prójimo, tiene “cerca de 30 nietos, bisnietos y hasta tataranietos”. Durante su vida logró convertirse en una mujer “respetada” por su labor e incluso recibió un reconocimiento por parte de la embajada de Suecia y otra distinción en el salón de la mujer en Buenos Aires.

“Un mujer muy prolífera en su vida personal y como también una misionera, muy reconocida a nivel institucional y también por otras instituciones, celebramos los 105 años de Esther con mucho gozo, con mucha alegría, por la gran obra que ella ha podido llevar adelante y el amor hacia el prójimo”, cerró Lucas Sorensen.