Si bien, el procedimiento de emitir un sufragio, como también el proceso electoral es bastante conocido, muchas personas con algún tipo de discapacidad desconocen que el procedimiento electoral en cada escuela, debe tener determinadas medidas de accesibilidad que garanticen la posibilidad a todos para desarrollar su voto.
Así lo establece el Artículo 105 de la ley 26.571 que estipula que “la autoridad de aplicación adoptará las medidas pertinentes a fin de garantizar la accesibilidad, confidencialidad e intimidad para el ejercicio de los derechos políticos de las personas con discapacidad. Para ello se adecuarán los procedimientos, instalaciones y material electoral de modo que las personas con discapacidad puedan ejercer sus derechos sin discriminación y en igualdad de condiciones con los demás, tanto para ser electores como para ser candidatos”.
En este sentido, Daniela Aza, Influencer de la inclusión y Licenciada en Comunicación señaló: “Aún existen muchas barreras que impiden el acceso como la ausencia de lengua de señas, los pictogramas y los prejuicios a la hora de acceder al voto, por eso es importante seguir trabajando para que la instancia del voto sea cada vez más inclusiva”.
¿ Cuáles son esos derechos?
Requerir prioridad: es fundamental que cualquier persona con discapacidad, gestante o adulto mayor pueda ingresar al cuarto oscuro sin hacer fila.
Solicitar un cuarto oscuro accesible (COA): se debe ubicar siempre cerca del ingreso y debe estar correctamente señalizado.
Pedir asistencia: el voto asistido implica la posibilidad de solicitar asistencia de la autoridad de mesa o de un/una acompañante para ejercer el voto quien deberá presentar su documento de identidad.
Presencia de accesibilidad electoral: el establecimiento debe contar con rampas, ascensores e indicaciones claras así como espacios aptos para el voto.
Acceder con perro de asistencia: puede ingresar al establecimiento y acceder al cuarto oscuro con él.
“De este modo, cuando llegan las elecciones las personas con discapacidad, vemos vulnerado un derecho fundamental como es el voto, y no suele concebirse a la persona con discapacidad como sujeto político y por el contrario se ubica al colectivo desde una postura asistencialista, desinteresada, apolítica y pasiva y no como sujeto de derechos” concluye Daniela Aza.
Por este motivo, Daniela Aza, junto a familias de personas con discapacidad lanzaron la campaña: #discapacidadenagenda
La misma, fue impulsada por personas con discapacidad y familias, profesionales de la salud, trabajadores de la educación y diferentes asociaciones, para que las problemáticas ligadas a la discapacidad se encuentren presentes en los debates e intercambios que candidatos mantienen a lo largo de sus presentaciones y que, la mayoría de las veces, pasan desapercibidas.
Se trata del desarrollo de políticas públicas que garanticen el derecho a la salud, al trabajo, a la educación, vida digna e independiente de las personas con discapacidad y neurodiversidad (autismo, tea, tel, tdah, dislexia).
Más info en @shinebrightamc