La desaparición bajo los escombros de un aljibe de cisterna subterránea, que permanece oculto en un terreno privado del barrio porteño de Villa Devoto, generó inquietud y preocupación dentro de un grupo de vecinos y vecinas que exigió la intervención del Gobierno de la Ciudad para preservar lo que consideran una "reliquia arqueológica".
La parcela en cuestión está en Navarro 3559, donde una empresa de demoliciones inició esta semana el proceso para tirar abajo la edificación que allí se levantaba y que, además, cuenta con un extenso jardín que resalta en una zona donde los espacios verdes están perdiendo presencia a raíz de un "boom" inmobiliario que fomenta la construcción de departamentos.
Según manifestaron desde el colectivo vecinal, el terreno tiene bajo suelo una cisterna que sirvió como reservorio de agua de lluvia a inicios del 1900 y que al nivel de la superficie contaba con un aljibe, también conocido como brocal, desde donde se abastecía a más de 200 niños alojados en un asilo que funcionó allí.
Fuentes del Gobierno porteño indicaron que el lugar "no cuenta con protección histórica", por lo que fue habilitada la obra en curso; no obstante consideraron la posibilidad que intervenga en el tema la Dirección de Patrimonio, dependiente del Ministerio de Cultura.
Según manifestaron, en Navarro 3559 podría ocurrir una "masacre patrimonial" por la pérdida de una "reliquia arqueológica" que representa la estructura subterránea que funcionó como cisterna y aljibe del asilo para la recolección y depósito del agua de las lluvias, que sobrevivió al incendio y a las posteriores intervenciones.