La trágica muerte de un joven que se encontraba internado en una clínica de salud mental generó sospechas sobre posibles irregularidades médicas. Los familiares denuncian que su fallecimiento se produjo por sobremedicación y que en ese lugar lo mantenían atado además de golpearlo constantemente.
Jonathan Marrupe Lozano tenía 33 años y la mitad de su vida la pasó internado en la Clínica Psiquiátrica San Juan de La Plata, debido a un cuadro agudo de esquizofrenia. El 13 de junio murió tras sufrir 7 paros cardíacos esa misma noche. Su cuerpo no resistió.
Brian, su hermano, afirmó a TN que su fallecimiento ocurrió tras una presunta sobremedicación con sedantes y denuncia que los médicos de la clínica no hicieron nada para salvarlo.
Todo comenzó 15 días atrás, cuando la mamá de Jonathan viajó desde Río Negro a visitarlo como hacía todos los meses. Juntos salieron a pasear, después a almorzar, y luego regresaron al centro de salud. En un momento, Jonathan comenzó a sentirse mal y le dieron una medicación para que pudiera ir de cuerpo.
La mujer se quedó tranquila porque se trataba de un cuadro menor de bolo fecal, por lo que decidió dejarlo en manos de los profesionales y volver a su casa para poder seguir trabajando. El 12 de junio, recibió un llamado telefónico de un familiar que le decía que el chico había sufrido una descompensación.
“Lo llamó mi tío para decirnos que no tenían el teléfono de mi mamá. Eso nos pareció raro porque ella es la tutora principal y no puede ser que no tengan su número, es ilógico. Creemos que lo hicieron a propósito”, contó el hermano a TN, ya que, al enterarse de que Jonathan estaba mal, decidieron volver a La Plata rápidamente.
Con el correr de las horas, el cuadro del chico empeoraba, por lo que la mamá le pidió a uno de los hermanos de Jony que vive en la ciudad para que vaya a verlo. “Cuando llegó, estaba con suero y con los pies levantados. No estaba consciente”, detalló Brian.
Según los médicos del Servicio de Emergencia (SUM) que llegaron para asistirlo, las enfermeras de la clínica le habrían administrado opiáceos en exceso para “calmarlo” tras un brote que tuvo el joven y con la intención de mantenerlo sedado.
La situación se volvió aún más desesperante cuando un paramédico comenzó a confrontar con una enfermera de la clínica. El episodio quedó registrado a través de audios que grabó el hermano menor de la víctima, en donde se menciona que Jonathan fue reanimado en siete ocasiones debido a la falta de Narcan, un antídoto utilizado en casos de sobredosis de morfina, fentanilo u otros medicamentos opioides.
“La enfermera le decía a mi hermano más chico que tenía que ir él a comprar el medicamento porque ahí no lo tenía. Él estaba así desde el mediodía y a las 22 todavía no se lo habían suministrado. Mi hermano tuvo que salir a buscar una farmacia a ver si lo conseguía. Es un remedio que vale 55 mil pesos y que la clínica debería tener”, contó Brian.
Además, opinó que “ellos son los profesionales a quienes le dejamos el cuidado de Jony, no tenemos por qué comprar el medicamento que a ellos le falta”.
Después de varias horas de sufrimiento, finalmente Jonathan falleció a la mañana del 13 de junio. La autopsia al cuerpo de la víctima fue llevada a cabo el viernes, y los familiares esperan tener los resultados para establecer las verdaderas causas de la muerte.
En la causa interviene la Unidad Funcional de Instrucción N°15 y el Juzgado de Garantías N° 1 de La Plata. Mientras que los abogados Fernando Palazzo y Christian Parodi tomaron la representación legal de los damnificados, quienes denunciaron ante la Justicia estas irregularidades. En tanto, los letrados adelantaron que pedirá el cambio de carátula a “homicidio culposo” o “abandono de persona seguido de muerte”, que tiene una pena de 5 a 15 años.
Además intentarán sumar el delito de falsedad ideológica, ya que el certificado de defunción, según explicó Parodi a TN, habla de broncoaspiración, cuando para ellos “falleció de sobredosis por la medicación que le daban los psiquiatras”.
“El chico colapsó por intoxicación y después no supieron como desintoxicarlo. Los paros cardiorrespiratorios fueron siete y en el último no funciono el RCP”, agregó.