Los equipos de Seguridad Ciudadana y PRI, las policías locales del municipio de Lanús con 250 efectivos, comenzarán a ser capacitados en el uso de una pistola de aire comprimido que dispara municiones de impacto y de gas pimienta a una distancia de 20 metros, ambas cargas no son letales. La decisión fue tomada por el intendente interino y secretario de seguridad Diego Kravetz.
“Nosotros estamos haciendo un convenio de comodato con una cantidad limitada de armas para los efectivos que vamos a formar inicialmente, más que nada en las divisiones operativas y luego usarlas en los grupos de prevención”, afirmó Kravetz luego remarcó que: "después, en función de eso, iremos a licitación para ver cuantas compro. Hay que probarlas en calle. Las probé personalmente, son útiles para nosotros”. Las armas son solo para la policía municipal de Lanús, el plan no alcanzará a la Policía Bonaerense.
“Yo estoy en un distrito con 500 mil personas. Hay 37 villas. En Lanús, las persecuciones policiales terminan en barrios populares, donde hay chicos. Un móvil policial que opere en el Conurbano no puede no tener armas no letales. No usarlas es una locura. Cuando voy a detener a alguien y salen los vecinos a tirar piedras para defender al sospechoso, ¿qué hago? ¿Voy a tirar con una 9 milímetros para repeler la agresión? Termina con un vecino muerto y el policía imputado por homicidio en exceso de legítima defensa, u homicidio directamente”.
“En este contexto, estamos buscando alternativas menos peligrosas y que tienen una cuota de efectividad”, explicó el intendente interino: “Estamos buscando proteger la vida de los vecinos, de los delincuentes y de los efectivos" finalizó.