La salud del papa Francisco avanza positivamente luego de recibir una infusión de antibióticos para una bronquitis infecciosa, informó el Vaticano en un optimista comunicado el jueves.
La aplicación de dichos antibióticos “produjo los efectos esperados con una notable mejoría en su estado de salud", se expresa en el comunicado, que añadió: "En base a la evolución esperada, el Santo Padre podría ser dado de alta en los próximos días".
Además, el Vaticano aseguró que Francisco pasó la tarde “dedicándose al descanso, la oración y algo de trabajo" y que incluso, pudo trasladarse hasta la capilla de la clínica privada para rezar.
Por otro lado, el papa expresó a través de Twitter: “Estoy conmovido por los muchos mensajes recibidos en estas horas y expreso mi gratitud por la cercanía y la oración".
El equipo médico de Francisco, explicó que el papa había sido diagnosticado con un virus de bronquitis infecciosa, una enfermedad respiratoria contagiosa, la cual requirió una infusión intravenosa de antibióticos.