Un ingeniero argentino fue asesinado el pasado 14 de julio en el departamento que alquilaba en Las Tablas, al norte de Madrid. Se trata de Facundo Rico, de 37 años, cuya muerte conmocionó tanto en España como en la Argentina.
El cuerpo fue encontrado luego de que vecinos alertaran por un intenso olor a un producto químico que salía de la vivienda. Bomberos y personal de emergencias ingresaron y hallaron a Rico con múltiples heridas de arma blanca. Se le realizaron maniobras de RCP durante 45 minutos, pero no pudieron reanimarlo.
Según la investigación, la víctima recibió 13 puñaladas en el abdomen, la espalda y el omóplato. En el lugar también se secuestró el cuchillo usado en el ataque y se detectaron restos de gas pimienta en las paredes, por lo que los investigadores creen que el agresor lo habría utilizado para reducir la capacidad de defensa.
La Policía determinó que no había señales de que la puerta hubiera sido forzada, por lo que se presume que Rico conocía a quien ingresó. Las cámaras de seguridad del edificio y el testimonio del portero permitieron reconstruir la salida del sospechoso, que se retiró en su automóvil.
El presunto autor fue identificado como A. J., un ingeniero español de 65 años. La hipótesis central del caso apunta a un móvil por celos: el hombre sospechaba que su esposa, de unos 50 años, mantenía una relación sentimental con la víctima. Aunque esa infidelidad no fue confirmada, las pesquisas establecieron que ambos asistían al mismo gimnasio, ubicado cerca del domicilio de Rico.
Menos de 24 horas después del crimen, el 15 de julio, el sospechoso fue hallado sin vida en la zona de la garganta del Charco de la Olla, en La Adrada, provincia de Ávila. Con esa muerte y las pruebas reunidas, la Policía Nacional dio por cerrado el caso.
Rico era ingeniero en Telecomunicaciones y se había radicado en España hace más de 10 años. Desarrolló gran parte de su carrera en el sector de las energías renovables, con experiencia en proyectos de energía solar y eólica. También se desempeñó como docente auxiliar en la Universidad Nacional de San Juan.
En España completó su formación con dos másteres y un doctorado en la Universidad Complutense de Madrid, donde investigó la optimización de la limpieza de plantas fotovoltaicas.